Tensión y arrestos en el partido Aston Villa – Maccabi Tel Aviv por protestas políticas

6 de noviembre de 2025-El fútbol volvió a convertirse en escenario de tensiones políticas y sociales. El partido entre Aston Villa y Maccabi Tel Aviv, correspondiente a la fase de grupos de la Europa League, se disputó este jueves bajo un clima de máxima tensión en Birmingham. Las autoridades locales informaron que seis personas fueron arrestadas en medio de protestas y enfrentamientos ocurridos en las inmediaciones del estadio Villa Park.

Las manifestaciones comenzaron horas antes del inicio del encuentro, cuando grupos pro-Palestina se congregaron para exigir la suspensión del partido y un boicot al club israelí Maccabi Tel Aviv. Los organizadores de la protesta portaban pancartas con mensajes como “No hay fútbol en tiempos de ocupación” y “El deporte no puede blanquear crímenes de guerra”.

En respuesta, un grupo menor de manifestantes propalestinos y simpatizantes del Maccabi también se concentró cerca del estadio, defendiendo la independencia del deporte frente a los conflictos políticos. La policía desplegó más de 700 agentes, además de perros, caballos y drones, para evitar choques entre ambos bandos.

El Consejo de Seguridad de Birmingham había decidido previamente prohibir la asistencia de aficionados israelíes por “motivos de seguridad pública”. Esta decisión fue duramente criticada por organizaciones judías británicas y por el propio club visitante. “Es una medida discriminatoria y profundamente injusta. Se castiga a los hinchas por su nacionalidad”, declaró un portavoz de Maccabi Tel Aviv a The Guardian.

El ambiente dentro del estadio también fue tenso, aunque el partido pudo disputarse con normalidad. Las fuerzas de seguridad mantuvieron cerradas varias calles aledañas y algunos colegios de la zona suspendieron sus actividades vespertinas por precaución. “No podíamos arriesgar disturbios en una zona residencial”, explicó la policía de West Midlands en un comunicado.

La Asociación Inglesa de Fútbol (FA) expresó su preocupación por el creciente uso de los estadios como espacios de confrontación política. “El fútbol debe seguir siendo un puente, no un campo de batalla. Pedimos respeto a todas las comunidades”, dijo un vocero de la entidad.

El debate ahora se centra en los límites entre libertad de expresión y seguridad pública. Mientras las autoridades británicas defienden su decisión, activistas pro-Palestina insisten en que su objetivo no es la violencia, sino visibilizar una causa global. “El deporte no puede fingir neutralidad ante el sufrimiento humano”, señaló una de las manifestantes detenidas.

El caso reabre una discusión que ya divide a la UEFA y a las ligas nacionales: ¿hasta qué punto deben los clubes y las federaciones aislarse de los conflictos políticos y humanitarios? Por ahora, Aston Villa y Maccabi Tel Aviv protagonizan no solo un duelo deportivo, sino también un nuevo capítulo de la intersección entre fútbol y geopolítica.

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