Los Dallas Cowboys han tomado medidas clave para fortalecer su plantilla de cara a la temporada 2025 de la NFL. Este miércoles, el equipo reestructuró el contrato de su mariscal de campo, Dak Prescott, liberando $36.6 millones en espacio salarial, según varios reportes.
La maniobra financiera forma parte de una estrategia más amplia del equipo, que el martes ya había realizado una reestructuración en el contrato del receptor estrella CeeDee Lamb, logrando así un total de $56.6 millones liberados en los últimos dos días. Este movimiento podría facilitar una esperada extensión de contrato para el defensivo Micah Parsons, evitando una situación similar a la que enfrentaron con Lamb el año pasado, cuando el receptor no se presentó al campamento de entrenamiento.
El valor de Parsons podría verse influenciado por la reciente extensión de contrato del ala defensiva de los Raiders, Maxx Crosby, quien firmó por tres años y $106.5 millones, convirtiéndose en el jugador no mariscal de campo mejor pagado de la liga.
La reestructuración del contrato de Prescott convierte $45.75 millones de su salario de 2025 en un bono por firmar, dejando su impacto en el tope salarial en $52.9 millones para ese año. Prescott, quien firmó una extensión de cuatro años y $240 millones en septiembre pasado, está en proceso de recuperación tras una cirugía en la pierna que puso fin a su temporada 2024 en noviembre.
El mariscal de campo, tres veces seleccionado al Pro Bowl, ha sido una pieza clave en Dallas desde su llegada en 2016, acumulando 31,437 yardas por pase, 213 touchdowns y 82 intercepciones. De cara a la próxima campaña, jugará bajo su tercer entrenador en jefe con los Cowboys, luego de que Brian Schottenheimer asumiera el cargo tras la salida de Mike McCarthy.
