De Minaur supera su crisis emocional y avanza a semifinales del ATP Finals

14 de noviembre de 2025-El tenista australiano Alex de Minaur protagonizó en Turín uno de los episodios más comentados de la temporada al conseguir la clasificación a las semifinales del ATP Finals 2025, apenas un día después de haber reconocido públicamente que atravesaba un momento emocional “muy duro” tras una derrota reciente que lo dejó “devastado”. El australiano venció al estadounidense Taylor Fritz por 7-6(3), 6-3, en un duelo que lo devolvió al centro del debate internacional sobre presión psicológica y rendimiento deportivo.

El propio De Minaur había confesado hace pocas jornadas que su estado mental era “un problema serio” y que necesitaba “reconectarse con el amor por el tenis”. Sus declaraciones, inusuales por su nivel de apertura emocional, corrieron con fuerza en el circuito y entre los aficionados. “No sabía si estaba emocionalmente preparado para seguir compitiendo así”, dijo el australiano en días previos, generando preocupación entre su equipo y seguidores.

El contraste con su actuación ante Fritz fue notable. El australiano mostró solidez desde el fondo de la pista, agresividad en los puntos largos y una notable concentración, especialmente en los momentos críticos. Tras cerrar el triunfo, su reacción fue contenida, pero reflejaba un claro desahogo competitivo. “Hoy sentí algo diferente… volví a sentirme yo mismo en la pista”, comentó después del partido.

La victoria es especialmente significativa para un jugador cuya temporada ha estado marcada por altibajos. Haber alcanzado las semifinales del certamen más prestigioso después de los Grand Slams representa una reivindicación tras semanas en las que su rendimiento fue objeto de análisis. “El deporte te golpea fuerte, pero también te da segundas oportunidades”, reflexionó en conferencia.

Expertos de cadenas internacionales destacaron la fortaleza del australiano. Algunos analistas señalaron que el duelo frente a Fritz era “una prueba de fuego” no solo en términos deportivos, sino emocionales, dada la carga que arrastraba. La impecable gestión de los tiebreaks y la lucidez táctica terminaron marcando la diferencia.

Su clasificación también tiene impacto en el cuadro general del torneo, que ya vive una de sus ediciones más vibrantes. La victoria de Carlos Alcaraz sobre Lorenzo Musetti también contribuyó a consolidar la presencia de De Minaur entre los cuatro mejores, en un torneo en el que varios resultados estuvieron interconectados.

Para la prensa internacional, el caso de De Minaur reabre el debate sobre la salud mental en el deporte profesional. La combinación de confesiones públicas, presión competitiva y rápida recuperación emocional lo convierten en una de las historias más humanas del tenis reciente. “Estoy orgulloso de no haberme rendido conmigo mismo”, concluyó el australiano después de su clasificación.

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