“La implosión roja: Ferrari llama a sus estrellas a ‘hablar menos y conducir más’”

La nada habitual reprimenda pública del presidente de Ferrari, John Elkann, hacia sus pilotos tras un fin de semana desastroso en el Gran Premio de Brasil 2025 ha encendido alarmas en Maranello. En un acto promocional el lunes 10 de noviembre, Elkann advirtió a Lewis Hamilton y Charles Leclerc que “se centren en conducir y hablen menos”, una frase que rompe con la tradicional discreción institucional del equipo.

El fin de semana en el circuito de Interlagos fue un desastre para la escudería italiana. Leclerc se vio obligado a abandonar tras un choque múltiple, mientras que Hamilton sufrió un desempeño gris que culminó también en retiro. “Brasil fue una enorme decepción”, admitió Elkann ante la prensa italiana, reflejando la frustración acumulada dentro del equipo.

El contexto agrava el golpe: Ferrari cayó al cuarto lugar en el campeonato de constructores, un retroceso que compromete tanto el prestigio como los ingresos de final de temporada. En Maranello, cada posición en la tabla es motivo de orgullo y supervivencia.

Elkann endureció el tono al afirmar que “Ferrari gana cuando está unida”. Según fuentes internas, el presidente considera que la división entre los pilotos y la falta de foco dentro del área técnica están afectando el rendimiento general del monoplaza. La frase “hablen menos y conduzcan más” fue interpretada como una crítica directa tanto a las constantes quejas de Hamilton como a la comunicación pública de Leclerc.

El británico, recién llegado al equipo, calificó su paso por Brasil como “una pesadilla”, mientras Leclerc expresó abiertamente su frustración: “Fui muy lento, no estoy satisfecho”. Ambas declaraciones dejan entrever un ambiente cargado de tensión y autocrítica dentro del equipo.

El episodio marca una ruptura con la filosofía habitual de Ferrari, donde los conflictos internos suelen resolverse en privado. Que Elkann se haya pronunciado públicamente sugiere que la cúpula busca ejercer presión directa sobre los pilotos y el director del equipo, Frédéric Vasseur.

Algunos analistas italianos consideran que el comentario del presidente es también un mensaje a la afición: un recordatorio de que la responsabilidad del fracaso no recae solo en la fábrica, sino también en los pilotos. “Ferrari no puede darse el lujo de otra temporada perdida”, escribió el periodista Leo Turrini.

Elkann elogió en contraste al equipo de resistencia (WEC), que recientemente consiguió un podio histórico, subrayando la diferencia entre “un grupo disciplinado y otro que necesita reenfocar su energía”. El mensaje, directo o no, apunta a un solo lugar: el garaje de F1.

Queda por ver si la advertencia de Elkann producirá un efecto de unión o si, por el contrario, será el inicio de una fractura más profunda dentro del equipo rojo. Lo cierto es que, en Maranello, la presión ya alcanzó el punto de ebullición.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio