31 de octubre de 2025. — El primera base de los Los Angeles Dodgers, Freddie Freeman, se encuentra en el centro de una fuerte polémica luego de que su reciente decisión pública —cuyo contexto aún genera versiones encontradas— fuera interpretada como una postura distante frente a las iniciativas de apoyo a la comunidad LGBT dentro de la Major League Baseball (MLB).
De acuerdo con medios estadounidenses, Freeman optó por no participar en una actividad organizada por la liga con motivo del Pride Night, argumentando “motivos personales y familiares”. Aunque el jugador no expresó comentarios directamente contra el evento, la ausencia fue leída por algunos sectores como un gesto de desaprobación.
“No estoy haciendo una declaración política, solo sigo mis convicciones personales y mi fe”, habría declarado Freeman a un reportero local tras el encuentro de los Dodgers. Sin embargo, sus palabras no fueron suficientes para detener la ola de reacciones que se desató en redes sociales y entre figuras públicas del béisbol.
Diversas organizaciones y jugadores mostraron su desacuerdo. La exestrella de los Giants, Hunter Pence, comentó en su cuenta de X (antes Twitter): “Apoyar la inclusión no debería verse como una declaración política. Es simplemente respetar a todos los que aman este deporte.” La publicación acumuló miles de interacciones en cuestión de horas.
Por otro lado, varios aficionados defendieron el derecho del pelotero a mantener sus convicciones sin ser blanco de ataques mediáticos. “No todos tienen que participar en actos simbólicos para demostrar respeto. Lo importante es cómo se comporta dentro y fuera del campo”, escribió un seguidor en un foro de los Dodgers.
La MLB, por su parte, emitió un comunicado diplomático en el que expresó que “la liga sigue comprometida con la diversidad, la inclusión y el respeto a las decisiones personales de los jugadores”. Fuentes cercanas al comisionado Rob Manfred señalaron que no se espera una sanción ni una respuesta disciplinaria.
Sin embargo, el debate continúa. Analistas deportivos han destacado que la controversia podría tener un efecto indirecto sobre la imagen de los Dodgers, especialmente en un momento tan visible como la Serie Mundial. “Freeman es una figura muy respetada y esto lo coloca en una situación incómoda, porque cualquier movimiento se amplifica en postemporada”, explicó la periodista deportiva Amanda Cruz, de Sports Illustrated Latino.
El caso abre nuevamente el debate sobre los límites entre la expresión personal y la responsabilidad pública de los atletas. En un entorno donde la MLB busca proyectarse como una liga inclusiva y moderna, decisiones como la de Freeman seguirán siendo observadas con lupa.
