Londres, 25 de septiembre de 2025-Un grupo de los mejores tenistas del mundo ha intensificado su presión sobre los organizadores de los torneos de Grand Slam, al enviar una carta formal exigiendo una mayor participación en los ingresos que generan estas competencias. Entre los firmantes figuran nombres como Carlos Alcaraz, Jannik Sinner, Iga Świątek, Coco Gauff y Aryna Sabalenka, quienes representan la élite del tenis actual tanto en la ATP como en la WTA.
La carta, fechada originalmente el 30 de julio y divulgada públicamente este 24 de septiembre, fue dirigida a los dirigentes de los cuatro torneos más importantes del circuito: el Abierto de Australia, Roland Garros, Wimbledon y el US Open. En el texto, los jugadores reclaman que su porcentaje de participación en los ingresos totales de los eventos sea elevado del actual 16% a por lo menos un 22%.
“Estamos pidiendo algo justo y razonable, considerando el valor que nosotros —los jugadores— generamos en cada torneo,” señaló en la carta Carlos Alcaraz, actual número 2 del mundo. “Queremos transparencia y corresponsabilidad.”
Además del aumento en la distribución económica, los firmantes demandan beneficios sociales adicionales. Estos incluyen un fondo de pensiones más robusto, mejores condiciones de salud, apoyo por maternidad para las jugadoras y un esquema más equitativo para jugadores en rangos de clasificación más bajos. “No se trata solo de nosotros en la cima”, añadió Coco Gauff. “Es por el bienestar de toda la comunidad del tenis.”
Esta carta es la segunda comunicación formal en menos de dos años. En 2023, varios jugadores ya habían expresado preocupaciones similares, pero según los firmantes, no hubo avances concretos. La persistencia en estas demandas refleja el malestar creciente ante lo que consideran una estructura desequilibrada de poder y beneficios.
El impacto económico de los Grand Slams ha aumentado significativamente en la última década, con ingresos que superan los 250 millones de libras por edición, según datos estimados. Sin embargo, los jugadores argumentan que sus beneficios no han crecido a la par. “Si los ingresos de los torneos se disparan, no tiene sentido que el porcentaje que recibimos siga estancado”, declaró Jannik Sinner.
Los organizadores de los torneos aún no han emitido una respuesta oficial. Mientras tanto, se espera que las conversaciones continúen a puerta cerrada, pero la presión pública generada por esta carta podría acelerar una revisión estructural de la relación entre jugadores y directivos.
