El Manchester United sigue hundiéndose en la Premier League tras caer 1-0 ante el Tottenham, acumulando su duodécima derrota en 25 partidos de la temporada. El equipo dirigido por Ruben Amorim ocupa el puesto 15 de la tabla y atraviesa su peor campaña en la liga desde 1973-74, cuando terminó descendiendo.
El entrenador portugués reconoció la gravedad del momento, pero insiste en no rendirse. “Veo lo mismo que ustedes y lo que discuten cada semana, yo también lo veo. Mi trabajo aquí es muy, muy duro, pero me mantengo fiel a mis creencias”, declaró Amorim a Sky Sports.
Las bajas por lesión complican aún más la situación del United. Amad Diallo, uno de los pocos puntos positivos en la temporada, estará fuera por un largo período. A esto se suman las ausencias de Kobbie Mainoo y Manuel Ugarte en el mediocampo. La alineación contra el Tottenham careció de experiencia, con un banco de suplentes lleno de juveniles y solo Chido Obi viendo acción en los minutos finales.
Pese a ello, el defensa Matthijs de Ligt rechazó las excusas: “Aún teníamos un once inicial con jugadores del primer equipo. No es excusa. No es agradable perder a cinco jugadores en una semana, pero eso es parte del fútbol”.
Con la presión en aumento y la afición perdiendo la paciencia, Amorim deberá encontrar una solución pronto para evitar que la crisis del United se agrave aún más.
